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domingo, 3 de abril de 2022

Palabras ceremonia de escalafonamiento de profesores 2022

30 de marzo de 2022



Bienvenidos, 


Señor Rector Alberto Roa Varelo,

Vicerrectora Administrativa, Rosario Gutierrez de Piñerez

Decanos, profesores y miembros de nuestra comunidad UTB.


Es un gran honor para mí estar hoy con ustedes compartiendo este momento. El proyecto de Nuevo Estatuto inició desde hace más de cuatro años y cierra hoy su primer ciclo. Fue un proyecto retador en el que todos aportamos. Estoy convencido de que logramos un apropiado balance entre los aspectos académicos y los administrativos, contribuyendo a nuestros objetivos misionales y a la sostenibilidad institucional. Estoy seguro que nos falta camino por recorrer en nuestro desarrollo como institución y hay, sin duda, aspectos que mejorar del estatuto, pero también estoy confiado en afirmar que hemos dado pasos significativos en el objetivo fijado en nuestro plan estratégico a 2025 el cual indica que  “…seremos una universidad que logra atraer y retener estudiantes, profesores y socios estratégicos.”


El reflejo de esta apuesta institucional es el testimonio de cada uno de ustedes, los profesores de la UTB. Siempre atentos, siempre dispuestos y en constante (y difícil) búsqueda del balance perfecto entre las actividades de docencia, investigación, extensión y gestión académica. Tal y como lo declara nuestro estatuto, el arquetipo del profesor UTB es “... un profesional altamente calificado, apasionado por el saber, por la construcción y pertinencia social del conocimiento y comprometido con la transformación de su entorno y con los procesos de aprendizaje de sus estudiantes. Pone al servicio de los mismos sus aptitudes, conocimientos y habilidades para contribuir a su desarrollo integral, a la consolidación de un carácter ético y a la promoción de una actitud crítica frente al conocimiento.”


Este rol, como profesores en momentos tan inciertos como los años de pandemia que hemos vivido y también durante estos meses de celebración democrática, que tristemente nos muestran lo poco que nos escuchamos los unos a los otros, se torna esencial. No es fácil ser profesor, y ha sido especialmente cierto durante la pandemia. En esta profesión cargamos con el peso del futuro de semestre en semestre y entre semestres nos preparamos para hacerlo mejor en el próximo. Estamos en función de nuestros estudiantes mucho más tiempo que el que estamos con nuestras familias. Por supuesto, no es en vano, la semilla de la transformación y del progreso sostenible e incluyente se incuba en nuestras aulas.


Para el primer período del 2020 de acuerdo con datos del SNIES - MEN había en Colombia aproximadamente 140 mil profesores universitarios, este número se redujo en aproximadamente 15 mil para el segundo periodo del primer año de la pandemia, llegando a 126 mil. Una contracción aproximada del 10%. 


La subcategoría más estable entre estos fue la de profesores doctores, que se mantuvo alrededor de los 19 mil doctores, que representan el 15% del total de la planta universitaria docente nacional, en la UTB dan cuenta de más del 33%, duplicando la tasa nacional. Del total de los 126 mil profesores universitarios en Colombia 50 mil son profesores de tiempo completo, lo cual representa el 40%. A nivel nacional solamente el 15% de los profesores tienen contrato a término indefinido (75% de los de tiempo completo), en la UTB todos los profesores de planta contamos con esta garantía de estabilidad.


El contraste de las cifras de la UTB con el panorama nacional muestran el compromiso de la institución con la calidad, reflejada en lo más importante en una universidad, su capital humano, sus profesores. 


La convocatoria 2021 nos permitió evolucionar hacia una estructura que refleja el carácter y la madurez institucional, se redujo la proporción de profesores escalafonados como Instructores (antes Auxiliares) pasamos de un 37% a 21%. Aumentó significativamente la proporción de profesores Asistentes, pasando de 27% a 42%. La proporción de profesores escalafonados en la categoría de Asociados se mantuvo en 31% y la categoría de Titulares se enriqueció con la llegada de nuestras dos primeras profesoras a esta categoría pasando de representar el 5% al 7%. Esta evolución es el resultado del esfuerzo de todos ustedes. 

 

No ha sido una tarea sencilla avanzar en la visión de la UTB, especialmente en lo relacionado con la atracción y retención de profesores. Ha sido retador, especialmente en los últimos dos años. Ha costado un gran esfuerzo avanzar en este propósito. Las circunstancias han sido más que adversas. Lo único que no nos ha faltado como comunidad es determinación, compromiso y dedicación para sacar adelante esta joya de la ciudad y de la región.  


Avanzar en el propósito de ser una institución capaz de atraer y retener el mejor talento, cuando el contexto que nos rodea no cuenta con las condiciones necesarias para valorar claramente las diferencias en calidad tiene sus complicaciones. No obstante, nuestro compromiso indeclinable con una educación de alta calidad en Cartagena no está condicionado al contexto, es nuestra cultura institucional, es como somos, es una convicción. 


Una de las constantes en la vida son los obstáculos, y para llegar aquí hoy ha implicado una cuota de sacrificio y esfuerzo. Lo que quiero reiterarles a todos, a ustedes los profesores de la UTB, es nuestro compromiso en ayudarles a sobrepasar los obstáculos al desarrollo de su vocación y contribuir así al éxito de sus estudiantes, nuestros estudiantes, que son al mismo tiempo una extensión de sus familias, de nuestras familias, de la ciudad, de la región y del país. 


Mis más sinceros reconocimientos a todos en este día, felicitaciones y gracias por hacer de la UTB la mejor universidad.


jueves, 4 de noviembre de 2021

Palabras Gala de los Mejores 2021

Daniel Toro González, miércoles, 3 de noviembre de 2021


Buenos días, señor Rector, Vicerrectora, Decanos, directivos, profesores y miembros de esta comunidad UTB.

Es para mi un placer compartir con ustedes este momento, dedicado a resaltar y honrar el trabajo de quienes han logrado lo que antes de marzo del 2020 parecía imposible. Si nos hubieran preguntado en febrero del 2020 cuánto tiempo y recursos nos tomaría llevar todas las actividades académicas a un esquema remoto, el tiempo incluso para estimar estos montos se hubiera contado en meses, en el mejor de los casos. No obstante, una vez enfrentados a la pandemia, la transición de emergencia no nos tomó más de una semana. Por supuesto, la rápida transición hacia nuevos medios educativos fue posible solamente por el compromiso del equipo técnico, académico y administrativo que permitió resolver los múltiples retos, pero sobre todo, a la dedicación, compromiso y flexibilidad de todos nuestros profesores.

Esta Gala de los Mejores esta dedicada a resaltar el trabajo de los profesores, protagonistas del cambio, quienes facilitaron una transición rápida a la Docencia Remota soportada en Tecnologías de Información y Comunicaciones – DoReTIC y en general permitieron dar continuidad a las funciones sustantivas de la universidad manteniendo los valores institucionales de liderazgo, excelencia, respeto, servicio, responsabilidad social, compromiso con el logro y transparencia.

Dice Derek Book, ex rector de la Universidad de Harvard  en su libro “El reto de reformar las universidades” que las encuestas muestran que la mayoría de los profesores nos consideramos mejores que el promedio (Bok, 2017). Que yo recuerde esto sólo sucede también con conductores pasados de copas. No sobra aclarar que no estoy sugiriendo la existencia de ninguna relación causal entre estos dos subconjuntos. Pero fuera de broma, a veces tendemos a ser tan autocomplacientes con nuestro trabajo como críticos con el de nuestros pares, resalta Bok que “La clave para superar la autocomplacencia es obtener mejor evidencia de nuestro desempeño”. Esto por supuesto esta muy en línea con el camino que nos hemos trazado en la UTB. Una universidad tecnológica, en la frontera de la ciencia en muchas áreas y disciplinas se ha convertido en referencia local, regional e incluso nacional, con visibilidad y reconocimiento internacional. Es en este contexto en el que ustedes los profesores de la UTB, incluso en momentos tan complejos como los generados por la pandemia, han demostrado todas sus capacidades y compromiso. 

No son pocos los mensajes que les hemos hecho llegar a miembros de nuestra comunidad lamentando la pérdida de un ser querido. Muchos de ustedes han atravesado los días más difíciles de sus vidas durante este ultimo año, y han estado al día siguiente al lado de sus estudiantes ayudándolos a construir certezas sobre un mar de incertidumbres. Incluso perdimos a miembros de nuestra comunidad, nuestra querida Netty Huertas, a quien extrañamos y que dejó una marca y aportes muy valorados por la comunidad en el desarrollo del turismo. Por eso nuestro compromiso debe ser el de honrar la memoria de Netty y la de todos nuestros familiares y amigos que no lograron superar la pandemia, haciendo lo mejor que sabemos, transformando el futuro con educación.

Es nuestro reto avanzar en un proyecto educativo que nos permita como profesores hacer parte de una comunidad académica vibrante, conectada con las redes internacionales de conocimiento, pero que al mismo tiempo nos permita aportar a la construcción de una ciudad y a una región más justas, más incluyentes.

Sabemos que los retos que nos esperan como comunidad son múltiples y complejos, para la Asociación Europea de Universidades en su informe “Universidades sin paredes: una visión al 2030”, será necesario para las universidades aportar a la solución de la crisis climática y de sostenibilidad, mantenerse vigentes en el acelerado desarrollo tecnológico, ayudar a la construcción de sistemas políticos más estables y que propicien la democracia, combatir la desinformación y la erosión del debate público, ayudar a comprender y aprovechar los cambios geopolíticos del mundo y, por supuesto, combatir (la pobreza) y las disparidades sociales persistentes. Todo esto garantizando la sostenibilidad de largo plazo en un contexto cada día más competitivo e incierto.

Será necesario para enfrentar estos retos, repensar la forma cómo se desarrollan nuestros programas de pregrado y posgrado, promover la interdisciplinariedad y fortalecer el relacionamiento con el entorno. Para lograrlo, al menos en lo relacionado con la formación de nuestros estudiantes, debemos seguir construyendo desde la perspectiva de los resultados de aprendizaje, instrumentos de medición que nos permitan implementar un proceso continuo de reformas y ajustes curriculares que fortalezcan el sello institucional y que nos permitan continuar con el legado de aporte en la reducción de las brechas que enfrentamos como sociedad.

El futuro nos pertenece y con el trabajo de toda esta comunidad seguiremos construyéndolo. Esperamos que el próximo año esa construcción se desarrolle en un marco de completa presencialidad, por supuesto, sin negar los aprendizajes derivados de la pandemia. Es necesario aprovechar los aspectos más positivos de este periodo para fortalecer el desarrollo de nuestras funciones sustantivas.

Por ello, y sin el menor asomo de riesgo de caer en auto-complacencias, me atrevo a decir que la UTB y toda su comunidad académica y administrativa se encuentra preparada para seguir liderando la transformación de nuestra sociedad desde la educación.  

Muchas gracias.

lunes, 18 de mayo de 2020

Mensaje día del profesor UTB

Ante la imposibilidad dada por la cuarentena de hacerles llegar algún detalle material en este día que celebra a quienes trabajamos con las ideas, quiero compartirles algunas que hacen parte de la biografía de Francisco de Paula Santander que actualmente leo, y que, en mi concepto, muestran cómo nuestro trabajo hace parte central en la construcción de este país. En decreto del 20 de octubre de 1820 el entonces vicepresidente de la República reformó el plan de instrucción y educación con el propósito de organizar el método de enseñanza. Se planteó en el citado decreto que los estudiantes deberían recibir clases de gramática castellana, con el fin de formar discursos en las materias que se les propusieran, así como el estudio de aritmética, geometría, trigonometría y conocer los derechos del hombre y el ciudadano. La preocupación de Santander por desarrollar un sistema educativo que sacara de la ignorancia a la juventud de la nueva república fue evidente. Siempre pensó que la mejor manera de estructurar un Estado soberano y libre era teniendo gente intelectualmente capaz. Por ello no ahorró ningún esfuerzo para poner al alcance de muchos compatriotas suyos la oportunidad de educarse. En la misma línea que José Celestino Mutis y Francisco José de Caldas, Santander entendió que, sin la educación, la obra emancipadora carecía de significación. Nosotros, los profesores, hacemos parte de esta tradición y nuestro trabajo enaltece la memoria de los que por generaciones han aportado en la construcción de un país con más oportunidades. Les deseo a todos un feliz día y reciban todo mi reconocimiento por sus aportes en la construcción una sociedad más justa y de una universidad, que como la UTB, sin duda saldrá fortalecida de este complejo período.

Daniel Toro González
Elementos del texto adaptados de la biografía "Santander" de Pilar Moreno de Ángel