Mostrando entradas con la etiqueta Cartagena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cartagena. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de abril de 2026

Más puertas, más oportunidades

Viernes 3 de Abril de 2026

Si pudiera hablarle al muchacho que en 1994 recibió su carta de aceptación a la universidad de Cartagena con el corazón lleno de orgullo, le diría que guardara ese papel. Que lo iba a necesitar para recordar que sí fue capaz, que sí lo habían escogido, porque lo que vendría después iba a hacerle dudar de todo, incluso de su sueño de ser profesional.

Y el año que siguió me enseñó algo que ningún syllabus te enseña: la vida pocas veces resulta como la planeas. Antes de pisar un salón de clases, el Estado colombiano me llamó a otro deber: el servicio militar. No fue una decisión, fue el sorteo. Así que aplazé mi ingreso un año y guardé el sueño de estudiar Administración de Empresas, con la certeza de que al volver simplemente continuaría donde lo había dejado.

Pero al volver, algo había cambiado. Mi cupo ya no estaba en el programa diurno. Aparecí en el nocturno, sin que nadie me lo explicara bien, sin que nadie me dijera por qué. Intenté adaptarme. Pero los profesores llegaban tarde. Algunos no llegaban. Y entonces llegó el paro universitario de 1995, que se tragó el semestre entero.

Recuerdo esa sensación con claridad. Era la sospecha de que quizás la universidad simplemente no era para mí. Que había señales que yo no sabía leer. Que lo mejor era aceptarlo y seguir adelante por otro camino. Hoy claramente entiendo que esa sospecha era falsa. 

Lo que cambió todo no fue una política pública ni un programa de acceso. Fue la generosidad concreta de una persona: mi tía-abuela, Cecilia Uribe. Con su ayuda pude pagar ese primer semestre en la Universidad Tecnológica de Bolívar, la UTB, en Cartagena.

No era el plan original. En Colombia de los noventa en Cartagena, mi percepción era que la universidad pública era sinónimo de mérito, de ascenso, de haber logrado algo importante y para toda la vida. La universidad privada sonaba a segunda opción, a reconocer una derrota. 

Desde el primer semestre entendí que esto era diferente. Los profesores llegaban (incluso los que eran también profesores en la UdeC). Los salones funcionaban. Había exigencia y había orden. Y más importante: había algo que yo había perdido en el año anterior y que recuperé ahí, sentado en esas aulas: la convicción de que ser profesional podía ser una opción real para mí.

Terminé ese primer semestre con resultados suficientemente buenos para que la universidad me otorgara una beca. Y luego otra. Y luego otra. Todos los semestres que siguieron los estudié becado. La UTB me abrió la puerta y yo entré caminando derecho. Soy con mucho orgullo producto del sistema privado. 

Estudié Economía en la UTB. De ahí salí con un título profesional y con una comprensión más clara de lo que significa el acceso a la educación. Años después, gracias a una beca del BID y la CAF, pude cursar mi maestría en la Universidad de Los Andes, otra institución privada de altísimo nivel. Dos universidades privadas me formaron. Dos becas me dieron lo que el sistema público, por circunstancias que nadie controló del todo, no pudo darme en ese momento.

Cuento esta historia no para señalar las fallas de la universidad pública colombiana, que tiene una historia larga, un valor inmenso y desafíos estructurales que merecen análisis serio. La cuento porque creo en algo que a veces olvidamos en los debates de política educativa: los sistemas mixtos importan. La coexistencia de opciones públicas y privadas de calidad amplía el abanico de posibilidades para personas cuyas circunstancias, un sorteo, un paro, una falla administrativa, pueden representar obstaculos inmensos e invisibles para muchos jóvenes.

No todo el mundo pierde el cupo de la misma manera. No todo el mundo tiene un familiar que lo ayude. Pero si el sistema tiene más puertas, hay más probabilidades de que alguna esté abierta en el momento justo. Para ese muchacho que en 1994 recibió su carta de ingreso a la universidad pública y en 1995 salió expulsado de la misma, la puerta que estaba abierta era la de la universidad privada, la UTB. 


viernes, 23 de febrero de 2024

La hora del bilingüismo

El Universal, 23 de febrero de 2024 (Enlace)

En esta era dominada por los avances de las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y la cultura de los nómadas digitales, es imperativo ofrecer una educación que asegure al menos un nivel básico de inglés a nuestros estudiantes. El dominio de un segundo idioma se ha revelado como un instrumento esencial para desarrollar habilidades de comunicación intercultural, para ampliar la capacidad de aprendizaje y las oportunidades de vida de las personas, y para generar mayor equidad y justicia social.

Según la multinacional experta en selección de personal, Hays Colombia, saber inglés aumenta en una tercera parte el salario de un profesional y en 50% sus probabilidades de conseguir un mejor trabajo. Sin embargo, a pesar de que la relación positiva entre bilingüismo, rendimiento académico y desempeño laboral está ampliamente respaldada por la investigación, sorprende que aún no hayamos capitalizado este vínculo para mejorar la calidad educativa. Es cierto que existen desafíos en la implementación de políticas bilingües, como la disponibilidad de docentes cualificados, pero la tecnología puede ser gran aliada.

Diversas escuelas y universidades en el mundo y en Colombia están incorporando la inteligencia artificial para crear sistemas de tutorías individualizadas, y se cuentan no pocas plataformas diseñadas para alcanzar metas específicas en el aprendizaje de otras lenguas.

Colombia cuenta con algunos ejemplos de políticas de bilingüismo, como el programa ‘Barranquilla Bilingüe’ en la capital del Atlántico. Asimismo, países tradicionalmente monolingües han adoptado políticas similares: Francia, por ejemplo, modificó su política de exclusividad del francés en la educación superior, al notar que sus universidades podían quedar relegadas del mundo científico.

El estado de Massachusetts (EE. UU.), reconocido por su sector educativo de vanguardia, promulgó la Ley de Oportunidades Lingüísticas para Nuestros Hijos (LOOK Act) en 2017. Para materializar esta regulación, la Universidad de Massachusetts (Amherst) creó el Centro Bilingüe del Oeste de Massachusetts, con el fin de formar docentes bilingües y apoyar la implementación de programas bilingües en las escuelas estatales.

Estos ejemplos pueden servir para el diseño de una ruta propia en territorios que así lo requieren, como Cartagena y Bolívar. Es crucial que las nuevas administraciones locales tomen la iniciativa de diseñar e implementar políticas de bilingüismo para que los jóvenes tengan un futuro que trascienda el mototaxismo y la informalidad.

*Vicerrector Académico (UTB) y Coordinador del Western Massachusetts Bilingual Hub (Universidad de Massachusetts, Amherst).

viernes, 12 de mayo de 2023

Satisfacción y desempeño educativo

El Universal, 12 de mayo de 2023 12:00 AM (Enlace)

Los indicadores recién presentados en la encuesta de percepción ciudadana de Cartagena Cómo Vamos (CCV) son muy llamativos. Primero, porque la satisfacción de los ciudadanos con la educación supera el 80%; y, segundo, porque en el caso particular de la atención a primera infancia, la cifra asciende al 86%.

No obstante, los datos de desempeño contrastan con este aparente positivo nivel de satisfacción. CCV reporta que el 86% de los colegios oficiales tuvo un desempeño bajo en las pruebas Saber 11 (Icfes). Además, según los datos más recientes de estas pruebas estatales (2022), en Cartagena los colegios privados se ubican en promedio 50 puntos por encima de los oficiales. Esta brecha es mucho más amplia que la observada en el país, donde la diferencia es de 30 puntos. Dicho de otra forma, un estudiante de un colegio oficial de Cartagena tiene una desventaja de casi 20% respecto al resultado promedio de un par de colegio privado.

¿Se imaginan lo que representa para un joven iniciar una carrera de 100 m partiendo 20 m atrás? ¿Cómo entendemos la alta satisfacción ciudadana? ¿Por qué los cartageneros somos benévolos con un sistema que muestra tan pobre desempeño?

En 2019, investigadores de la Universidad de Salento propusieron un instrumento especializado para medir la satisfacción en las escuelas italianas. Una de sus principales preocupaciones era que las mediciones de satisfacción se desarrollaron con el fin de evaluar el desempeño de negocios y la percepción de sus clientes con respecto a su calidad. De allí el concepto pasó a la administración pública con no pocas preocupaciones sobre la idoneidad de estos indicadores, que intentan evaluar organizaciones sin ánimo de lucro —como las escuelas— fuera del contexto cliente-producto.

Según el estudio, es probable que los criterios que los padres consideran como satisfactorios sean diferentes a los asociados a la calidad de la educación. Por ejemplo, si la posibilidad de trabajar de un padre o de una madre depende de enviar su hijo al colegio, el solo hecho de que el niño asista a la escuela puede generar satisfacción. Otro elemento estaría relacionado con la capacidad de juzgar qué es una educación de buena calidad cuando nunca se ha recibido.

Las familias juegan un rol muy importante en la educación de los jóvenes. Es necesario, entonces, escucharlas y hacerlas partícipes del proceso formativo, pero ajustando los instrumentos de medición de sus percepciones para que sean más útiles en el diseño de estrategias y políticas educativas.

Las opiniones aquí expresadas no comprometen a la UTB ni a sus directivos.

*Vicerrector Académico, UTB.

lunes, 31 de octubre de 2022

Retos y perspectivas para el desarrollo de Cartagena

Daniel Toro González

Foro: Planeación territorial, un sueño posible

28 de octubre de 2022

El Universal






Buenos días, muchas gracias por la invitación.


Un saludo especial a todos los panelistas y asistentes.  


Espero que las discusiones e ideas presentadas en este evento sirvan para avanzar en el propósito común que nos reúne, hacer de Cartagena un sueño posible. Espero también con estas reflexiones finales, aportar en algo al logro de este sueño.


Desde las teorías del crecimiento económico formuladas en los años 50 por Paul Samuelson (Nobel de 1970) y especialmente por Robert Solow (Nobel de 1987) y de su evolución, sabemos a grandes rasgos, que el crecimiento económico se fundamenta en tres componentes: capital humano, capital físico y tecnología. Lo que nos han demostrado al menos siete décadas de revisión de estas teorías de crecimiento, es que los tres componentes revisten igual importancia y no es posible lograr avances sustantivos si los tres no se desarrollan de manera equilibrada.  


Capital Humano


No obstante, respecto del fenómeno de crecimiento económico urbano, de acuerdo con Edward Glaeser, Director del programa de investigación urbano del Centro para el Desarrollo Urbano de LSE, el capital humano es de lejos, el factor que mejor explica el éxito de las ciudades. Todas las ciudades exitosas tienen algo en común, para prosperar, deben tener la capacidad de formar, retener y atraer personas inteligentes y permitirles conectarse y trabajar colaborativamente. No existe ninguna ciudad exitosa sin un tejido fuerte de capital humano


Si pudiéramos pensar en diseñar una ciudad (o país) ideal, de acuerdo con Angus Deaton (Premio Nobel de Economía en 2015) deberíamos considerar una democracia amplia y participativa, una institucionalidad robusta que provea ley y orden, ausencia de pobreza, una alta expectativa de vida, y buena salud, la mayoría de estos aspectos están claramente relacionados con el capital humano. 


Pensemos entonces si Cartagena de Indias puede asociarse a esta idea o al camino que puede llevarnos a ella. ¿Tenemos los cartageneros las mismas oportunidades de llevar una vida plena independientemente de en qué barrio hayamos nacido? Una forma de medir la igualdad de oportunidades es mirar la relación entre los ingresos de padres e hijos. En una sociedad perfectamente móvil, con igualdad de oportunidades, mis ingresos no deberían depender de los de mi padre, por el contrario, en una sociedad de castas, que es el otro extremo, los trabajos (con sus ingresos) se heredan de una generación a otra. ¿Qué tipo de sociedad tenemos hoy en Cartagena? ¿A cuál nos parecemos más a una sociedad móvil o a una de castas?


En reciente publicación sobre el sector educativo en Colombia publicada por Dejusticia, titulada La Quinta Puerta, los autores Juan Camilo Cárdenas, Leopoldo Ferguson y Mauricio García Villegas cuentan la historia de cómo la educación en Colombia agudiza las desigualdades en lugar de remediarlas. Resaltan que la desigualdad del ingreso implica dos grandes problemas en el sector educativo: por un lado, produce desigualdad de oportunidades de aprendizaje y por el otro, genera segregación social de estudiantes en distintos tipos de colegios. En este aspecto, al menos, el sistema educativo colombiano pareciera llevarnos menos a la movilidad y más a las castas.


Para el caso de Cartagena los resultados de las pruebas Saber 11 son contundentes, de acuerdo con el análisis consolidado por Cartagena Cómo Vamos, de las 14 principales ciudades del país, “Cartagena fue la cuarta ciudad con resultados más bajos en educación”. Adicionalmente, “mientras el total de colegios privados que alcanzaron las categorías (más altas) A+ y A pasaron del 44% en 2019 al 47% en 2021, en los oficiales la proporción disminuyó, del 8% al 3%. El 86% de los colegios oficiales están en las categorías C y D en 2021”. ¿Movilidad social o castas?


Si hay una deuda urgente que debemos saldar como sociedad para lograr una oportunidad, es la de mejorar la calidad de la educación inicial, básica, media y superior.


Tecnología


La tecnología, su desarrollo, difusión y uso, están profundamente vinculadas al capital humano. Sin la tecnología desarrollada en Europa durante el periodo de industrialización entre los siglos XVIII y XIX, la cual permitió el abaratamiento de los costos de transporte y el aumento de la productividad, no hubiera sido posible escapar a la distopía maltusiana. La tecnología hoy permite que la producción de alimentos en el mundo supere la demanda. El gran problema, como lo demostró Amartya Sen en su tesis de grado, es su distribución, la inequidad y la desigualdad.   


En general, es necesario acumular suficiente capital humano para lograr el mejor aprovechamiento de lo que el conocimiento humano hoy ofrece, adoptarlo y adaptarlo. Además, aprovechar la riqueza natural para generar nuevas oportunidades de productos y servicios que ayuden a la generación de empresas formales y productivas.  


La combinación de capital humano, tecnología e inversión puede abrir la puerta a una ciudad con una producción más compleja en el sentido de Ricardo Hausmann. Ningún país ha salido de la pobreza exportando materias primas. El Atlas de complejidad económica de Hausmann nos permite vislumbrar una vía hacia la prosperidad. Debemos y podemos pensar en clave de industrias del futuro, el bienestar, la recreación, la salud, la industria 4.0 y 5.0, los servicios y las industrias en movimiento, sin negar que el turismo, la industria tradicional y los puertos pueden darnos la palanca para dar el paso a sectores de mayor generación de valor agregado. 


Debemos hacer mejor uso de los recursos con los que contamos, optimizarlos y potenciarlos. Echar mano de los Einsteins muertos por un puñal en una pelea de pandillas o de las Marie Curies que han quedado embarazadas siendo niñas. Si no nos conduele la pobreza y la miseria a la que están sujetos miles de cartageneros diariamente, los invito entonces a que pensemos en ellos como potenciales generadores de riqueza y actuemos más rápido en proveerles oportunidades. 



Capital Físico


¿Qué entendemos por capital físico? Son todos los activos que pueden generar producción, entre ellos, las casas, lotes, terrenos o bienes inmuebles localizados en el territorio nacional, los mismos que serán inventariados en el catastro multipropósito. Algunos de estos elementos están incluidos en el Índice de Competitividad de Ciudades (ICC) como el pilar de infraestructura y equipamiento que hace parte de las condiciones habilitantes del territorio. En este ICC Cartagena ocupa un penoso puesto 13 del país, después de Neiva, Ibagué, Armenia y Popayán. 


Debemos pensar en cómo lograr el fortalecimiento de la administración pública, eficiente y efectiva. Que permita avanzar en los proyectos estratégicos de la ciudad. Por encima de las exenciones tributarias, que pueden tener algunos efectos en el corto plazo para atracción, pero no son sostenibles. Estos recursos son necesarios para generar las condiciones asociadas a una vida plena, ni siquiera digna, plena de todos los cartageneros. Pensar una ciudad mejor, para los cartageneros.


Las ciudades pobres son muy similares en cualquier lugar del mundo, pero las ciudades exitosas se diferencian unas de otras, tienen identidad, y aunque Cartagena está casi que inexorablemente amarrada a su pasado y el determinismo histórico ejerce gran peso en nuestras perspectivas de futuro, no necesariamente debemos estar definidos por este. 


Cartagena hace apenas 200 años fue una ciudad abierta al mundo, multilingüe y con estrechos lazos con otras naciones, especialmente de caribe, sin embargo hoy no tenemos siquiera superada la prueba de la comunicación en nuestro idioma oficial.   


Debemos abrazar y celebrar el esfuerzo por avanzar en el catastro multipropósito para la correcta administración del territorio con criterios de sostenibilidad. Debemos avanzar decididamente en el ordenamiento territorial y en su administración. 


En resumen, mejorar la calidad de la educación con oportunidades para todos, propiciar la absorción y adopción tecnológica y administrar mejor los recursos físicos y productivos son la clave para lograr la generación de riqueza necesaria que nos permita como sociedad implementar las mejoras en la calidad de vida que todos los cartageneros deseamos.


Una ciudad que como, Deaton lo planteó, tenga una alta expectativa de vida de sus habitantes, que tengan buena salud, sin pobreza, con democracia e instituciones robustas. Si de algo tengo claridad después de hacer parte de esta comunidad por más de 33 años, es de la resiliencia de su gente. El sueño de una Cartagena de oportunidades debe ser posible.


Muchas gracias.


jueves, 4 de noviembre de 2021

Palabras Gala de los Mejores 2021

Daniel Toro González, miércoles, 3 de noviembre de 2021


Buenos días, señor Rector, Vicerrectora, Decanos, directivos, profesores y miembros de esta comunidad UTB.

Es para mi un placer compartir con ustedes este momento, dedicado a resaltar y honrar el trabajo de quienes han logrado lo que antes de marzo del 2020 parecía imposible. Si nos hubieran preguntado en febrero del 2020 cuánto tiempo y recursos nos tomaría llevar todas las actividades académicas a un esquema remoto, el tiempo incluso para estimar estos montos se hubiera contado en meses, en el mejor de los casos. No obstante, una vez enfrentados a la pandemia, la transición de emergencia no nos tomó más de una semana. Por supuesto, la rápida transición hacia nuevos medios educativos fue posible solamente por el compromiso del equipo técnico, académico y administrativo que permitió resolver los múltiples retos, pero sobre todo, a la dedicación, compromiso y flexibilidad de todos nuestros profesores.

Esta Gala de los Mejores esta dedicada a resaltar el trabajo de los profesores, protagonistas del cambio, quienes facilitaron una transición rápida a la Docencia Remota soportada en Tecnologías de Información y Comunicaciones – DoReTIC y en general permitieron dar continuidad a las funciones sustantivas de la universidad manteniendo los valores institucionales de liderazgo, excelencia, respeto, servicio, responsabilidad social, compromiso con el logro y transparencia.

Dice Derek Book, ex rector de la Universidad de Harvard  en su libro “El reto de reformar las universidades” que las encuestas muestran que la mayoría de los profesores nos consideramos mejores que el promedio (Bok, 2017). Que yo recuerde esto sólo sucede también con conductores pasados de copas. No sobra aclarar que no estoy sugiriendo la existencia de ninguna relación causal entre estos dos subconjuntos. Pero fuera de broma, a veces tendemos a ser tan autocomplacientes con nuestro trabajo como críticos con el de nuestros pares, resalta Bok que “La clave para superar la autocomplacencia es obtener mejor evidencia de nuestro desempeño”. Esto por supuesto esta muy en línea con el camino que nos hemos trazado en la UTB. Una universidad tecnológica, en la frontera de la ciencia en muchas áreas y disciplinas se ha convertido en referencia local, regional e incluso nacional, con visibilidad y reconocimiento internacional. Es en este contexto en el que ustedes los profesores de la UTB, incluso en momentos tan complejos como los generados por la pandemia, han demostrado todas sus capacidades y compromiso. 

No son pocos los mensajes que les hemos hecho llegar a miembros de nuestra comunidad lamentando la pérdida de un ser querido. Muchos de ustedes han atravesado los días más difíciles de sus vidas durante este ultimo año, y han estado al día siguiente al lado de sus estudiantes ayudándolos a construir certezas sobre un mar de incertidumbres. Incluso perdimos a miembros de nuestra comunidad, nuestra querida Netty Huertas, a quien extrañamos y que dejó una marca y aportes muy valorados por la comunidad en el desarrollo del turismo. Por eso nuestro compromiso debe ser el de honrar la memoria de Netty y la de todos nuestros familiares y amigos que no lograron superar la pandemia, haciendo lo mejor que sabemos, transformando el futuro con educación.

Es nuestro reto avanzar en un proyecto educativo que nos permita como profesores hacer parte de una comunidad académica vibrante, conectada con las redes internacionales de conocimiento, pero que al mismo tiempo nos permita aportar a la construcción de una ciudad y a una región más justas, más incluyentes.

Sabemos que los retos que nos esperan como comunidad son múltiples y complejos, para la Asociación Europea de Universidades en su informe “Universidades sin paredes: una visión al 2030”, será necesario para las universidades aportar a la solución de la crisis climática y de sostenibilidad, mantenerse vigentes en el acelerado desarrollo tecnológico, ayudar a la construcción de sistemas políticos más estables y que propicien la democracia, combatir la desinformación y la erosión del debate público, ayudar a comprender y aprovechar los cambios geopolíticos del mundo y, por supuesto, combatir (la pobreza) y las disparidades sociales persistentes. Todo esto garantizando la sostenibilidad de largo plazo en un contexto cada día más competitivo e incierto.

Será necesario para enfrentar estos retos, repensar la forma cómo se desarrollan nuestros programas de pregrado y posgrado, promover la interdisciplinariedad y fortalecer el relacionamiento con el entorno. Para lograrlo, al menos en lo relacionado con la formación de nuestros estudiantes, debemos seguir construyendo desde la perspectiva de los resultados de aprendizaje, instrumentos de medición que nos permitan implementar un proceso continuo de reformas y ajustes curriculares que fortalezcan el sello institucional y que nos permitan continuar con el legado de aporte en la reducción de las brechas que enfrentamos como sociedad.

El futuro nos pertenece y con el trabajo de toda esta comunidad seguiremos construyéndolo. Esperamos que el próximo año esa construcción se desarrolle en un marco de completa presencialidad, por supuesto, sin negar los aprendizajes derivados de la pandemia. Es necesario aprovechar los aspectos más positivos de este periodo para fortalecer el desarrollo de nuestras funciones sustantivas.

Por ello, y sin el menor asomo de riesgo de caer en auto-complacencias, me atrevo a decir que la UTB y toda su comunidad académica y administrativa se encuentra preparada para seguir liderando la transformación de nuestra sociedad desde la educación.  

Muchas gracias.

jueves, 26 de noviembre de 2020

Mercado Cultural del Caribe 2020, Saludo de bienvenida

Noviembre 26 de 2020


Buenos días a todos:

Sofía Mata (Directora del Centro de Formación de la Cooperación Española) 

Rafael Ramos (Director del Mercado Cultural del Caribe)

Personas y representantes de las entidades que apoyan al Mercado Cultural del Caribe

Amigos, amigas, Señoras y señores,

Me genera mucha felicidad además de un gran orgullo y satisfacción el participar nuevamente de este sueño que año a año se pare, ve la luz, gracias a la tenacidad y obstinada abnegación de Rafa y todos los aliados de esta hermosa, productiva y necesaria causa, el Mercado Cultural del Caribe.

El mercado es un evento clave para la ciudad, clave para la región y clave para el país. Que dinamiza el sector cultural y construye redes de valor entre sus participantes. Como todos los años desde el 2011, nos sumamos a este evento con la organización de la franja académica desde el Laboratorio de Investigación e Innovación en Cultura y Desarrollo de la Universidad Tecnológica de Bolívar. En esta versión 2020, la franja girará en torno a las Perspectivas de la creación, el trabajo y la gestión cultural en las industrias culturales y creativas. La Franja Académica es una agenda de reflexiones y propuestas en torno a los temas mas relevantes para la creación y las industrias culturales . 

Este espacio sirve no solo para conocer, discutir, construir y consolidar el mercado desde una sólida reflexión académica, sino para tejer las relaciones sobre las cuales las personas proyectan sus sueños, sus proyectos, su futuro. Es por ello que es imposible abstenerme de evocar y si fuera posible invocar, al gran tejedor, de sueños, de proyectos, de relaciones, el Wale’ Kerü mayor , la araña que tejió la red por la cual muchos de nosotros nos encontramos nuevamente hoy, bajo una tela invisible que nos conecta, Alberto Abello Vives.

Estoy seguro que desde su chinchorro tejido con su hilo de sueños caribeños, esta atento al avance y la consolidación del Mercado Cultural del Caribe y acompañándonos a disfrutar de esta nueva versión. 

Bienvenidos y muchas gracias por permitirnos hacer parte de esta iniciativa.  


viernes, 25 de octubre de 2019

Saludo y presentación del diplomado en Liderazgo Público

Lanzamiento Escuela de Liderazgo
Orden del día
Lugar: Salón Manzanillo-Hotel Almirante (Bocagrande, av San Martín)
Viernes, 04 de octubre de 2019


  • 7:30 am   Registro de asistencia 
  • 8:00 am   Palabras de bienvenida y balance de la convocatoria por Alejandra Espinosa Harris, Directora Fundación Mamonal
  • 8:15 am   Saludo y presentación del diplomado en Liderazgo Público a cargo de Daniel Toro González, Vicerrector de la Universidad Tecnológica de Bolívar. 
  • 8:30 am   Conferencia sobre Liderazgo por el politólogo cartagenero Armando Navarro. 
  • 9:00 am   Panel: Las tres dimensiones del líder: Saber, ser y saber hacer, participan Juan Camilo Oliveros, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Tecnológica de Bolívar; Ximena Silva, socia consultora de Seres Consulting y Carolina Calderón Guillot, Directora de Funcicar. Modera Vivian Eljaiek Juan, Gerente de ANDI, seccional Bolívar. 
  • 9:50 am:   Presentación de los seleccionados de la primera cohorte de la Escuela de Liderazgo Público.
  • 10:00 am   Cierre del evento. 


8:15 am   Saludo y presentación del diplomado en Liderazgo Público a cargo de Daniel Toro González, Vicerrector de la Universidad Tecnológica de Bolívar.

Bienvenidos todos y especialmente a los seleccionados para cursar este programa de Diplomado en Liderazgo Público. Un agradecimiento especial también a las instituciones aliadas que hicieron posible que hoy estemos aquí reunidos: Fundación Mamonal, Funcicar, Seres Consulting, Sacsa, Esenttia y por supuesto, a la ANDI.

Esta iniciativa, pretende generar capacidades en los participantes para la transformación política de Cartagena, por medio del fortalecimiento de la democracia y del desarrollo humano.

Esta, esperamos que sea la primera cohorte de muchas por venir. Tenemos el objetivo de formar un amplio grupo de personas que nos ayuden a conformar una masa crítica de líderes transformadores. Estamos convencidos de que éste es el camino, y que los 430 postulados que han mostrado interés por participar de la transformación de la ciudad, nos auguran un futuro promisorio, y son la esperanza de que Cartagena, en palabras de Gabo, no será una estirpe condenada a cien años de soledad, sin una segunda oportunidad sobre la tierra.

Quiero extender también mis agradecimientos al grupo de profesores y facilitadores que acompañarán el proceso de formación. En ustedes está cargada la gran responsabilidad, no sólo de abordar los contenidos y generar las capacidades de los participantes, sino de formar a través del ejemplo, como líderes que ayudan a transformar la ciudad desde la educación.

La Universidad Tecnológica de Bolívar comparte con todas las instituciones aliadas la preocupación por la situación de la ciudad. En este sentido, además de trabajar con nuestros estudiantes por fortalecer las competencias democráticas y ciudadanas, hemos implementado programas y proyectos que de manera decidida aportan a este objetivo. Por mencionar algunos de ellos, recientemente inauguramos nuestro programa Académia de Liderasgo para Alumnos Sobresalientes – ALAS, por medio del cual fortalecemos las competencias de liderazgo entre un grupo seleccionado de estudiantes de diversas carreras a traves del ejemplo. Recientemente, realizamos en alianza con Caracol Radio y la W Radio el Debate por la Alcaldía de la ciudad “Argumentando país” por medio del cual se realizó un ejercicio de formulación de preguntas de la comunidad académica a los candidatos a la Alcaldia, con el fin de promover el voto informado entre los jóvenes y en general en la ciudad. Adicionalmente, participamos también en el Proyecto de modernización del Distrito de Cartagena, que busca plantear una estructura administrativa funcional y moderna para la Alcaldía de la ciudad. Estos proyectos, y muchos otros más, demuestran nuestro compromiso y proyección social, no solo en la formación, sino en la extensión universitaria.

La Universidad Tecnológica de Bolívar, Fundación Mamonal y Funcicar concibieron esta Escuela de Liderazgo como una estrategia para formar líderes trabajando en desde competencias relacionadas con el Ser, el Saber y el Hacer, por ello se diseñó el programa considerando tres componentes: 1) Un proceso de coaching liderado por Seres Consulting, 2) este diplomado con la UTB, y 3) El Laboratorio de Innovación Pública con Funcicar.

Específicamente el diplomado consiste en un programa de formación de 120 horas, con clases los martes y jueves, en nuestra emblemática sede Campus Casa Lemaitre, del barrio Manga; y dos días sábado en nuestra más moderna sede del Campus Tecnológico en Ternera.

Durante el diplomado se abordarán temas como: el liderazgo público, la ética aplicada, tallereres de negociación y de comunicación pública, la relación entre democracia, cultura y desarrollo, el sistema político colombiano, el acceso al poder público, políticas públicas y gobernanza, planeación para el desarrollo, finanzas públicas, Análisis de la situación de Cartagena usando cifras y estadísticas, la modernización de la Alcaldía de Cartagena, los procesos de contratación eficiente y rendición de cuentas, entre otros.

Como lo mencioné, esta primera cohorte esperamos se convierta en el pilar fundamental sobre el cual se cimente un proceso de transformación para la ciudad. Esperamos que la segunda cohorte se sume en enero próximo. Nuestro anhelo es poder consolidar una red de liderazgo público en la ciudad que nos permita fortalecer la comunicación entre los participantes; Reconocernos y aprovechar nuestras fortalezas para la cooperación y la colaboración; y finalmente, mantenernos actualizados de tal manera que la información compartida nos permita tomar mejores decisiones.

Luego de ser testigo del robo de las elecciones, Aureliano Buendía decidió irse a la guerra y de esta manera conocimos el discurrir de siete generaciones de los Buendía, esperemos que en pocos años, podamos recordar cómo era Cartagena cuando estaba sumida en el caos y la corrupción, y para entonces, hayan pasado completamente los tiempos en que la corrupción no tenia nombre sino que para reconocerla bastaba señalarla con el dedo.

Muchas gracias.




viernes, 5 de julio de 2019

El debate sobre el parqueo

El Universal 05 de julio de 2019 (Enlace)

Vuelve al ruedo la discusión sobre el servicio de parqueo en la ciudad, esta vez al recinto del Concejo de Cartagena con el objetivo de impulsar un proyecto de acuerdo. No obstante, hasta no contar con un Plan Maestro de Movilidad, seguiremos viendo cómo se toman medidas contradictorias, que poco o nada ayudan a mejorar la calidad de vida, como es el caso de la propuesta de bajar o limitar las tarifas de parqueo en el Centro Histórico.

¿Por qué es mala idea bajar las tarifas? La razón es la simple ley de la demanda: menores precios, mayor consumo. Disminuir o limitar los precios de las tarifas impulsa artificialmente la demanda por estacionamiento.

En un reciente estudio publicado en la revista Economía & Región por el profesor José Soto Martínez y otros colegas, se muestra que existe una disponibilidad a pagar de hasta 30.000 pesos por hora para disminuir los tiempos de búsqueda de parqueo. Esto indica que quienes tienen con qué pagar un estacionamiento en el Centro Histórico, tienen una disposición a gastar mucho más alta que lo que hoy se cobra.

Por una parte, ¿está bien que los dueños de los parqueaderos cobren la tarifa que quieran? En principio, las leyes de oferta y demanda deberían funcionar libremente en el mercado: en ese caso, sí. No obstante, desde el punto de vista de una política pública progresiva en la distribución del ingreso, sería deseable que los dueños de automóviles ayudemos a subsidiar otros modos de transporte más sostenibles, como el transporte público.

Por otra parte, se hace mucho énfasis en la regulación de parqueaderos privados, mientras que cientos de automóviles estacionan informalmente en el espacio público. Fomentamos la informalidad, el desorden y nuevamente dejamos pasar la oportunidad de generar ingresos para el Distrito que pueden ayudar a mejorar, por ejemplo, los andenes.

Cualquier forma de promoción del uso del vehículo particular, como la de bajar las tarifas de parqueo, es una contradicción respecto a la apuesta que la ciudad ha hecho para tener un sistema de transporte público organizado y digno. Por el contrario, hoy deberíamos estar promoviendo la peatonalización completa del Centro Histórico para lograr que quienquiera que tenga la necesidad o el deseo de ir, pueda hacerlo de manera segura y cómoda usando el Sistema Integrado de Transporte Masivo (Transcaribe), o yendo a pie o en bicicleta. En este sentido, la discusión sobre estos asuntos seguirá siendo recurrente y sin norte claro, mientras la ciudad no cuente con un Plan Maestro de Movilidad que oriente las decisiones en este tema.

*Vicerrector Académico, UTB

viernes, 26 de octubre de 2018

Entre educación y catástrofe

El Universal, 26 de Octubre de 2018 (Enlace)

Preocupado por los acontecimientos de su época, en 1920, el historiador y novelista de ciencia ficción británico, H. G. Wells, afirmaba en su libro —de no ficción— El bosquejo de la historia, que "La historia humana se convierte cada vez más en una carrera entre la educación y la catástrofe".

La sentencia de Wells (considerado por muchos el padre de la ciencia ficción por obras como La guerra de los mundos, La máquina del tiempo y La isla del doctor Moreau) describe con bastante acierto la crisis en Cartagena, donde el fallido sistema educativo nos está llevando con avivamiento hacia la calamidad. El preocupante dictamen local se refleja en la desventaja educativa frente a otras ciudades de un país cuyo sistema educativo no es precisamente paradigma universal.

Aunque algunos aspectos muestran avances recientes (la cobertura, por ejemplo), hay otros, como la efectividad del sistema, en los que se tiene una deuda que se amplía más en todos los ámbitos. Esa deuda en efectividad se constata en los resultados de las pruebas Saber, examen que se aplica en distintos momentos del proceso de formación en la vida del estudiante.

Para conocer los rezagos en la efectividad del sistema, el más reciente Informe de Calidad de Vida, de Cartagena Cómo Vamos, aporta información esencial. Sus datos muestran que a medida que los estudiantes cartageneros avanzan en su proceso de formación, sus competencias en lenguaje y matemáticas empeoran, medidas por los resultados en las pruebas Saber entre los grados tercero, quinto y noveno.

Esto significa que con el tránsito por el sistema de educación básica, se reduce la proporción de estudiantes que alcanza niveles avanzados de dominio de las competencias. Esto se cumple tanto para colegios privados como para los oficiales. Ni hablar de los resultados en las zonas rurales. Tristemente, parece que con nuestro sistema educativo no estamos aportando al cierre de brechas sino a todo lo contrario, en un contexto donde los recursos invertidos en llevar a los niños a las escuelas se pierden en una mezcolanza de dejadez y corrupción.

Mucho se acude al lugar común según el cual en Cartagena faltan personas con cualidades de liderazgo, que sean críticas, reflexivas, y que cuestionen el statu quo. Por ello necesitamos salir de la impasibilidad que aletarga a unos pocos: aquellos que se lucran de una sociedad pasmada y sin norte.

La prolongada crisis local impone romper el ciclo que condena a la mayoría a una educación de baja calidad. La igualdad de oportunidades y la meritocracia deben primar en el sistema educativo, de esta manera lograremos darle una mano a la educación para sacarle una cabeza a la catástrofe.

domingo, 8 de julio de 2018

La mala educación

El Universal, 6 de Julio de 2018 (Enlace).

El mundo está cambiando a un ritmo que sobrepasa nuestra capacidad de respuesta, y en este contexto, las instituciones de educación superior (IES) tienen un reto mayúsculo: ampliar las oportunidades de formación de alta calidad.

De acuerdo con la mayoría de modelos del desarrollo contemporáneos, la educación representa un papel central en la construcción de nuestro futuro como sociedad; sin embargo, es claro que en muchos países y en especial en Colombia persisten rezagos de algunas regiones que deben ser superados, entre ellos, los relacionados con educación superior. Estas brechas pueden observarse actualmente tanto en cobertura como en calidad.

En cobertura, al cuantificar el número de estudiantes matriculados en IES entre 2010 y 2016, el Caribe participó en promedio con el 15,2% del total de matriculados, porcentaje que contrasta con su participación poblacional del 22%. Mientras tanto, Bogotá se consolidó como el centro educativo del país, con el 31,5% del total de estudiantes matriculados, pese a representar apenas un 16% de la población nacional. Este desbalance entre oferta y demanda indica que nuestra región es “exportadora” de estudiantes, mientras que la capital del país es “importadora” de talentos.

Entre los ocho departamentos de la región Caribe solamente Atlántico clasifica como un departamento que atrae estudiantes.

Este mismo fenómeno de rezago regional se observa respecto al número de IES, dado que en la región Caribe está aproximadamente el 15% del total, lo que sigue representando un porcentaje inferior a su participación poblacional del 22%. Al igual que en el caso de la matrícula, Bogotá lleva el liderazgo en porcentaje de IES, con 36% del total.

En calidad, la historia de las brechas interregionales se repite. De acuerdo con datos del Ministerio de Educación Nacional (MEN), a mayo de 2017, solamente 44 IES nacionales contaban con acreditación de alta calidad y, de estas, aproximadamente un 11% estaban en la región Caribe, mientras que un 48% lo estaban en Bogotá, lo que refleja importantes desbalances en la distribución geográfica de la calidad.

Como lo señala el Banco Mundial en su más reciente informe, si consideramos que los incrementos en cobertura sin calidad tienen poco impacto sobre el logro educativo y bajos retornos sociales, es necesario que los indicadores, tanto de cobertura como de calidad, avancen de la mano. Los habitantes de la región Caribe merecemos no solamente una amplia oferta de oportunidades, sino una oferta de alta calidad.

sábado, 26 de mayo de 2018

Sinergia y resiliencia

El Universal, 25 de Mayo de 2018 (Enlace)

No extraña que muchas de las bancas de descanso del paseo peatonal de Bocagrande y Castillogrande miren hacia la calle, dando la espalda a la bella bahía de Cartagena. Este pequeño descuido del diseño urbano simboliza la historia reciente de una ciudad que crece de espaldas al mar y a sus cuerpos de agua.

El pasado miércoles la UTB realizó, en asocio con Cartagena Cómo Vamos, una reunión con más de veinte representantes de fundaciones, instituciones, gremios, juntas de acción comunal y académicos con el objeto de identificar los esfuerzos dirigidos hoy a conservar los cuerpos de agua de la ciudad.

Algunas de estas iniciativas tienen que ver con su recuperación, otras con su articulación a proyectos productivos y otras como plataformas para la implementación de un modo de transporte acuático. En el caso de la movilidad acuática, barreras técnicas, legales y financieras han impedido que Cartagena cuente hoy con un sistema de transporte integrado y multimodal que incluya el transporte acuático.

La coincidencia en todas las iniciativas es la preocupación por la sostenibilidad, en todas sus dimensiones. No obstante, son esfuerzos aislados y con poca capacidad de ejercer la suficiente presión sobre los tomadores de decisión.

Con el objetivo de aumentar la capacidad de incidencia, se propuso la conformación de una mesa interinstitucional y social por la recuperación de los cuerpos de agua. Se trata de un espacio articulador que servirá para canalizar esfuerzos y aumentar capacidades locales de autogestión del territorio. Además, procurará generar sinergias entre los participantes que permitan aprovechar de mejor forma el amplio conocimiento acumulado durante años de trabajo.

A pesar de que hemos dado la espalda a nuestros cuerpos de agua y los hemos convertido en alcantarillas, basureros y depósitos de escombros, los frágiles ecosistemas aún resisten. Garzas reales, patiamarillas, tricolores, patos aguja, martines pescadores, vacos, guacos, ibises, gaviotines y fragatas magníficas, entre muchos otros tipos de aves, aún rondan sus orillas y se alimentan todos los días.

Es claro el potencial que tiene la ciudad con sus recursos naturales, pero el componente de sostenibilidad del desarrollo sigue siendo una asignatura pendiente: debemos conservar lo que aún queda. Por ello, se requiere que proyectos colectivos sean sostenibles en sus aspectos económicos, sociales y ambientales.

Desde ya trabajaremos porque esta iniciativa tenga la misma resiliencia de los cuerpos de agua, que se resisten a morir.

sábado, 10 de marzo de 2018

En crisis y sin líderes

El Universal, 9 de Marzo de 2018 (Enlace)

Cartagena tiene la capacidad de sorprendernos todos los días, de esforzarse en cumplir la máxima de que todo es susceptible de empeorar. Lo digo porque hace un par de semanas, un grupo de empresarios y líderes cívicos y políticos publicaron de manera amplia y sin sonrojarse un aviso en el que invitaban a un emperador del continuismo y la politiquería a “salvar” la ciudad.

El aviso pone de manifiesto al menos dos cosas: la falta de nuevos liderazgos políticos y el oportunismo y la mezquindad de ciertos sectores al actuar colectivamente. El año pasado, el codirector del Banco de la República, Adolfo Meisel, presentó el que a mi juicio es uno de los más significativos documentos escritos recientemente sobre la Costa Caribe: “El liderazgo y el futuro del caribe colombiano”. Por la coyuntura, este es sin duda pertinente para Cartagena.

Tanto la región como la ciudad han sido cooptadas por estos líderes. ¿Líderes? Son prósperos emprendedores que arreglan la venta de bellas y exclusivas magdalenas. Mercaderes de la propiedad raíz que organizan jornadas de relleno a los cuerpos de agua meticulosamente orquestadas. Constructores fraudulentos que, aprovechando la ineptitud del Estado, llenaron sus bolsillos estafando a cientos de familias. Líderes políticos que engrasan la maquinaria que nos lleva a todos a la pobreza y que a una inmensa minoría la mantiene en miseria, segregada, sin opciones.

Suena a comodín, pero hay que despertar. Hay que desempolvar las banderas de la independencia, guardadas por más de 200 años, ahora, para liberarnos de estos líderes corruptos que sitian la ciudad. Es una especie de sitio a la inversa, donde la amenaza se atrinchera en la ciudad que la mayoría reclama, mientras se caen murallas y escapan oportunidades.

Los llamados a encabezar esta retoma contra el asedio son los jóvenes, los universitarios y los estudiantes de colegio, las amas de casa, los profesores, los miles de trabajadores, todos nosotros. Quienes luchamos a diario por hacer limpio y honesto nuestro trabajo, y podemos pasar a la historia como transformadores de nuestro destino. Convirtamos este momento en una coyuntura crítica que cambie el rumbo al cual pareciera que estamos condenados. Hay que salir a votar masivamente, por quien queramos, sin dejar amarrar el voto. ¡Despertemos!

viernes, 29 de diciembre de 2017

¿Sostenible o depredado?


El Universal, 29 de Diciembre de 2017 (Enlace)

Elon Musk, magnate y gerente de Tesla, una empresa norteamericana fabricante líder de coches eléctricos, levantó ampollas hace pocos días por decir que el transporte público era “incómodo y peligroso”.

Como vendedor de autos, no extraña que Musk defienda que la solución a la movilidad urbana sea el transporte individual de pasajeros, y con ella su visión del futuro contradiga lo que aconsejan urbanistas e investigadores del transporte: que la sostenibilidad de las ciudades dependerá de los sistemas de transporte público masivo.

Por estos días de trancones insufribles, vale la pena revisar lo dicho por Musk. Según el DANE, en 2016 Cartagena fue una de las ciudades colombianas con menor tasa de motorización del país. Tenemos cerca de 117 vehículos / mil habitantes, cantidad baja frente a la de países como Francia, Alemania y Japón, donde hay 600 vehículos / mil habitantes, y de EE.UU., donde llega a 821.

Aunque una tasa baja es deseable, en los últimos 20 años se ve una rápida expansión del parque automotor, debida especialmente al aumento de los ingresos y a tasas de cambio favorables.

Al dividir la población local según su ingreso, se observan tendencias que hacen dudar de un futuro prometedor. Como se espera, la propiedad de automóviles se concentra en el nivel de ingresos más alto: el 10% de la población más rica de Cartagena tiene una tasa de motorización de 625 vehículos / mil habitantes, tan elevada como en Finlandia, Canadá, Japón o Francia. Los ingresos más bajos se comparan con India o Vietnam, con 20 vehículos / mil habitantes.

En este escenario, la motocicleta representa un modo de transporte homogéneamente distribuido entre los estratos socioeconómicos de Cartagena, mientras que la propiedad de bicicletas está concentrada en personas de baja renta.

Sin embargo, a pesar de las bajas tasas, la congestión vehicular es y seguirá siendo insoportable. Por ello no es difícil predecir cuán sombrío será nuestro futuro si no se toman hoy las medidas adecuadas.

Ante la evidencia del aumento sostenido en los ingresos y la lentitud en la expansión del sistema de transporte público, quienes hoy tienen moto pronto comprarán carro, y a su vez, los dueños de bicicleta serán raudos motorizados, una completa tragedia para la sostenibilidad y la calidad de vida.

Muy probablemente el mañana nos depare una mezcla de estas dos visiones: la razonable de los urbanistas y la depredadora de Musk. ¿En realidad tendremos una ciudad sostenible donde prime el transporte público masivo de pasajeros y un porcentaje de ellos se movilice en vehículos privados autónomos? La clave está en lograr que los pudientes en ascenso ayuden a mantener el primero.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Casa, agua y alcantarillado

El Universal, 1 de Diciembre de 2017 (Enlace)

Hacia mediados del siglo XIX la gente moría frecuentemente por tomar agua contaminada. Jon Snow, un personaje tan heroico como su homónimo ficticio de la popular serie de televisión Juego de Tronos, fue un epidemiólogo que ayudó a identificar la teoría de los gérmenes, en la que se concluyó que pequeños organismos usualmente invisibles presentes en fuentes de agua afectaban la salud y en muchos casos provocaban la muerte.

A pesar de su descubrimiento hace más de 150 años, hoy en este Caribe colombiano lleno de riquezas naturales y de fuentes hídricas hay casi 500 mil hogares sin acueducto y más de un millón sin alcantarillado. Esto, como es de esperarse, implica costos muy altos para nuestra sociedad en salud, productividad y medio ambiente. Para ilustrar el impacto, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la muerte de al menos uno de cada cuatro niños en el mundo puede evitarse con acceso a agua potable y alcantarillado.

Por fortuna, el propósito de cerrar las brechas en acueducto y alcantarillado es una declaración global y así quedó plasmado en el sexto punto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). A pesar de este compromiso, la misma OMS identificó que más del 80% de los países reportaron insuficientes recursos financieros para alcanzar este objetivo en el año 2030.

¿Cuál es la situación en el Caribe colombiano? Ayer, 30 de noviembre, se presentó en Santa Marta la Casa Grande Caribe, una iniciativa de entidades que se unieron para identificar las inversiones necesarias para resolver, de una vez por todas, el atraso de la Costa en cinco áreas: educación, nutrición, salud, saneamiento básico y financiamiento y calidad del gasto.

La Universidad Tecnológica de Bolívar participó con un documento de investigación que diagnostica esta situación de rezago y valora el cierre de las brechas en provisión de acueducto y alcantarillado en los ocho departamentos de la región. El monto estimado para inversión en infraestructura en zonas urbanas y rurales entre 2017 y 2030 es de US$5.100 millones de dólares.

Adicionales a los resultados de acueducto y alcantarillado, el balance total para el cierre de brechas en los cinco temas estudiados en la Casa Grande Caribe asciende a 16.000 millones de dólares, que podrían cubrirse con el Presupuesto General de la Nación y recursos de regalías, sobre el supuesto de que la región mantiene las participaciones actuales.

En este mismo balance, cerrar las brechas en salud, educación, nutrición y, en particular, en saneamiento básico, puede hacer que en el Caribe cumplamos el sueño de tener una región de verdad incluyente.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Presentación Cátedra Fulbright



En primer lugar, quiero agradecer enormemente a Fulbright por el apoyo en la realización de este evento. A Adriana Gaviria su directora y a Greis Cifuentes, Coordinadora de Comunidad y Natalia Prieto y Natalia Lugo, por todo el apoyo y acompañamiento en la organización de este, para nosotros, importante evento.También a María Claudia Peñas de Cartagena Cómo Vamos y Elizabeth Campillo de la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena, por hacer parte de la organización. Al profesor Victor Cantillo de Uninorte, sin cuya orientación y contactos habría sido imposible tener a este equipo de ensueño para hablar temas de movilidad. El proceso de preparación, permitió además establecer contactos muy interesantes como el de Johanna Amaya-Leal, Fulbrighter cartagenera profesora de Iowa State University, especialista en temas de trasporte urbano de carga y en eventos de desastre. Quien no pudo acompañarnos hoy pero que está muy atenta y dispuesta a trabajar por la ciudad desde su especialidad. Mis agradecimientos a Daniel Forero por su gran apoyo como asistente de investigación. A William Castro de la Universidad Nacional de Colombia y al equipo de la FEN y de la Oficina de Internacionalización por el fantástico trabajo de preparación.

Quiero iniciar por citar a Amartya Sen sobre el concepto de desarrollo, para Sen “el Desarrollo consiste en remover las barreras a la libertad que dejan a la gente con pocas opciones y limitadas oportunidades de ejercer su capacidad de decidir”. Es decir, el desarrollo entonces “…puede ser visto como un proceso de expansión de libertades”. Una de ellas es la de moverse libremente por el territorio. Visto desde una perspectiva opuesta, la imposibilidad de moverse por el territorio, roba a las personas la libertad de satisfacer muchas de sus necesidades como la educación, la salud, la recreación, la alimentación, el contacto con seres queridos, entre otras (Sen, 1999).



Para otro economista, también Premio Nobel, Angus Deaton, quien estuvo de visita recientemente en Cartagena, parte del triunfo de las ciudades, consiste en la posibilidad de generar beneficios sociales derivados de la aglomeración, entre ellos el de lograr un sistema organizativo que nos conecte eficientemente. Deaton señala que, “…el transporte es hoy más barato y rápido que nunca en la historia” (Pag. 150) sin embargo, es aún una fuente de desigualdad.

De acuerdo a Ayala y Meisel, Cartagena es la tercera ciudad con mayor PIB por habitante, después de Bogotá y Bucaramanga. Además, los ingresos han crecido rápidamente. La riqueza por persona casi se ha duplicado, aumentado de 6 a 10 millones desde el 2000 hasta hoy. No obstante, la pobreza monetaria se mantiene alrededor del 30%, haciendo de la ciudad la segunda con peor desempeño en esta dimensión en todo el país (Ayala-García & Meisel-Roca, 2016).


El aumento de los ingresos tiene efectos muy importantes en términos de la movilidad. Por una parte, el aumento del parque automotor, considerando que la posesión de un vehículo es una aspiración de la mayoría. Con relación a este elemento, la caída en los precios del petróleo, que ha generado un aumento en la tasa de cambio (devaluación del peso), ha mermado la velocidad de crecimiento del parque automotor. No obstante, la caída per sé del crecimiento del número de nuevos vehículos, analizada de manera aislada al comportamiento cambiario, a menudo lleva a desconocer los nocivos efectos de largo plazo del Pico y Placa en el aumento del parque automotor. No obstante, es importante señalar que nuestro futuro no puede depender de fenómenos externos, sino de políticas claras, efectivas y que sean constantemente evaluadas.


A pesar de la disminución de la velocidad de crecimiento del parque automotor, relacionado con fenómenos esencialmente exógenos, Colombia tiene en general mucho campo de crecimiento en este aspecto, lo cual no es para nada positivo. Mientras la tasa de motorización del país es 148 vehículos por cada mil habitantes y en la Región Caribe de 105, en Estados Unidos es cinco veces superior a la nacional, y en España es de casi tres veces. En este sentido, los problemas de congestión que hoy vivimos podrían llegar a ser mucho más severos. 


Sin desconocer las bondades del libre mercado, es necesario reconocer el papel estratégico del Estado cuando este mecanismo de asignación de los recursos no genera resultados socialmente deseables. En el caso del transporte, son comunes las ineficiencias generadas por la existencia de economías de escala u otras fallas. En este sentido, es necesario garantizar unos derechos básicos a aquellos habitantes excluidos de una economía orientada al mercado, normalmente las periferias y las zonas rurales. 

El segundo efecto del aumento de los ingresos está relacionado con las disparidades en su distribución. En Colombia, la probabilidad de que una persona del decil más alto tenga un automóvil es del 50%, en el Caribe apenas llega a 34%, mientras la probabilidad en una persona del decil más bajo es de apenas 4%, en ambos casos. Por supuesto la distribución mejora si se tienen en cuenta otros vehículos como las motocicletas, de mayor acceso en la compra.


De acuerdo al informe de Calidad de Vida 2016 de Cartagena Cómo Vamos con cifras del DATT, mientras el parque automotor entre 2012 y 2016 creció a una tasa de 11% anual, el crecimiento del parque de motos en la ciudad para el mismo período fue del 16%. Esta dinámica de crecimiento, ha llevado a que el año pasado (2016) casi el 60% del total del parque automotor estuviera compuesto de motocicletas, la mayoría de ellas, usadas como activo productivo en el transporte informal. 


Por supuesto, las dinámicas descritas en términos de aumento de los ingresos y evolución del parque automotor, han generado notorios cambios en la partición modal en la ciudad. Aunque no existen datos censales de la distribución modal actual, los aproximados indican que el transporte público informal (mototaxis y colectivos) tienen al menos una quinta parte (20%) del mercado y que el transporte público es el que ha visto afectada su posición de mercado.


Ante la falta de datos, usando la encuesta de calidad de vida (ECV-DANE), aunque no es representativa por departamento, usé una técnica de muestreo repetido para obtener los estimadores de dos modelos de forma reducida muy simples. Los resultados preliminares indican que como es de esperarse, los factores asociados al uso del vehículo particular para los desplazamientos más frecuentes son: los ingresos, contar con un empleo fijo y si la persona vive en una cabecera municipal. Contar con transporte de la empresa como sería de esperarse reduce la probabilidad de uso, y finalmente, el tiempo de viaje no tiene ningún efecto en la decisión. El ejercicio que explica la tenencia o propiedad del vehículo tiene resultados similares.


Esta encuesta nos muestra también una distribución modal departamental ECV-DANE 2016 Bolívar.


El resultado de esta transformación en la partición modal, es la disminución de la participación del sistema de transporte público en la ciudad. A lo largo de los últimos 15 años, la demanda por transporte público muestra una reducción sistemática. Entre el primer trimestre del año 2005 y el cuarto trimestre del 2016 de acuerdo a los datos de la Encuesta Urbana de Transporte de Pasajeros del DANE, el uso de buses de transporte público se ha contraído en aproximadamente 4% por año. Mientras tanto, el promedio mensual de pasajeros durante el primer período del 2005 que era de más de 530 mil pasajeros por día, durante el cuarto trimestre de 2016 rondaba los 320 mil. Las principales hipótesis que explican la disminución de la participación de mercado del transporte público de buses son el aumento sostenido de los ingresos de los habitantes de la ciudad, dado que en la ciudad el transporte público es considerado por la población un bien inferior (elasticidad ingreso -0.29), y la baja calidad (velocidad y frecuencia, 0.42 y 1.13) del servicio público tradicional. 

Estas desventajas del transporte público tradicional han sido aprovechadas por nuestro nuevo y muy esperado BRT, Transcaribe. El reto de Transcaribe en este contexto es grande, actualmente, en sus mejores días el sistema puede llegar a mover alrededor de 100 mil pasajeros al día y se espera que en año y medio alcance el 100% de la demanda, unos 450 mil pasajeros día, lo cual desde ahora se ve como poco probable. Y está además la restricción de la sostenibilidad del sistema. Esto sin hablar de los retos en el incremento de la flota y de los procesos de chatarrización.


Otro efecto indeseable de esta nueva partición modal, es el relacionado con la accidentalidad. De acuerdo a Medicina Legal, Cartagena se encuentra entre los 10 municipios con mayores tasas de mortalidad y accidentes de tránsito.

Esto impone serios retos de implementación de políticas públicas y regulación. En nuestras ciudades, la implementación de políticas públicas no suele venir acompañada de la evaluación de sus impactos. Por ello, a pesar de los notables beneficios de la implementación, por ejemplo, de los BRTs, son pocos los documentos que sustentan sus bondades en el cierre de brechas o de su potencial efecto redistributivo. Para Darío Hidalgo “se necesitan datos más claros para respaldar una evaluación más rigurosa sobre los efectos de la implementación de sistemas de transporte en la equidad” (Enlace)
Otro ejemplo de implementación de políticas sin evaluación rigurosa es el de la implementación de restricciones a la circulación. De acuerdo con Juan de Dios Ortuzar y Víctor Cantillo, la medida conocida como Pico y Placa “es aparentemente efectiva en el corto plazo, pero falla en sus objetivos y usualmente lleva a resultados indeseables” (Cantillo & Ortúzar, 2014).


Si no tomamos decisiones acertadas hoy, que favorezcan la movilidad sostenible, las ciudades como Cartagena serán inviables. Esperamos que este evento nos ayude a vislumbrar mejores prácticas para imaginar juntos la Cartagena del futuro.

Por este motivo, hemos traído hoy a expertos de primera línea a nivel mundial en temas relacionados con estos retos.

Rol de los BRTs y la Movilidad para un Desarrollo Urbano Sustentable.
El Diseño y el Manejo de Sistemas de Movilidad Urbana Sostenible en la Era del "Big Data.
Conversaremos sobre los Retos de las Ciudades Intermedias y en Desarrollo Respecto a la Sostenibilidad del Transporte Público.
Uso de Tecnología para la Promoción de la Bicicleta como Transporte Urbano.
Los factores Asociados a la Movilidad de los Milenials.
Densificación, Estratificación Social, y Troncales de BRT.
Conversaremos sobre los Retos de las Ciudades Intermedias Frente a la Articulación de Medios de Transporte No Motorizados, Acuáticos, y Otros No Convencionales.

En fin, espero que tengamos una jornada muy productiva y que podamos tomar prestadas muchas ideas y referentes para hacer de nuestra ciudad un lugar más incluyente.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Cátedra Fulbright de Movilidad Urbana Sostenible


  


Se realizó en la UTB la Cátedra Fulbright de Movilidad Urbana Sostenible el 14 de Septiembre de 2017. Organizada en colaboración con Cartagena Cómo Vamos y la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena. A continuación se encuentran los materiales del evento: programa, fotos, enlaces y presentaciones (Aquí).


Enlaces:

UTB noticias (Enlace 01)
UTB noticias (Enlace 02)
El Universal (Enlace)
Cartagena Cómo Vamos (Enlace a presentaciones)





Programa

Conferencistas

Rector de la UTB, Jaime Bernal Villegas

Adriana Gaviria, Directora de Fulbright Colombia

Daniel Toro Gonzalez, Decano FEN

Juan Yunda y Carlos Felipe Pardo

Darío Hidalgo, Director Integrated Transport WRI

Greis Cifuentes, Fulbright 

Vladimir Castro, Transambiental

Asistentes

Juan de Dios Ortuzar, CEDEUS

Carolina Osorio, MIT

Panel

Giovanni Circela, UC Davids

Juan Yunda, U. Javeriana

Panel con Mauro Maza

Maria Claudia Peñas, Cartagena Cómo Vamos

Cierre del evento