viernes, 25 de octubre de 2019

Saludo y presentación del diplomado en Liderazgo Público

Lanzamiento Escuela de Liderazgo
Orden del día
Lugar: Salón Manzanillo-Hotel Almirante (Bocagrande, av San Martín)
Viernes, 04 de octubre de 2019


  • 7:30 am   Registro de asistencia 
  • 8:00 am   Palabras de bienvenida y balance de la convocatoria por Alejandra Espinosa Harris, Directora Fundación Mamonal
  • 8:15 am   Saludo y presentación del diplomado en Liderazgo Público a cargo de Daniel Toro González, Vicerrector de la Universidad Tecnológica de Bolívar. 
  • 8:30 am   Conferencia sobre Liderazgo por el politólogo cartagenero Armando Navarro. 
  • 9:00 am   Panel: Las tres dimensiones del líder: Saber, ser y saber hacer, participan Juan Camilo Oliveros, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Tecnológica de Bolívar; Ximena Silva, socia consultora de Seres Consulting y Carolina Calderón Guillot, Directora de Funcicar. Modera Vivian Eljaiek Juan, Gerente de ANDI, seccional Bolívar. 
  • 9:50 am:   Presentación de los seleccionados de la primera cohorte de la Escuela de Liderazgo Público.
  • 10:00 am   Cierre del evento. 


8:15 am   Saludo y presentación del diplomado en Liderazgo Público a cargo de Daniel Toro González, Vicerrector de la Universidad Tecnológica de Bolívar.

Bienvenidos todos y especialmente a los seleccionados para cursar este programa de Diplomado en Liderazgo Público. Un agradecimiento especial también a las instituciones aliadas que hicieron posible que hoy estemos aquí reunidos: Fundación Mamonal, Funcicar, Seres Consulting, Sacsa, Esenttia y por supuesto, a la ANDI.

Esta iniciativa, pretende generar capacidades en los participantes para la transformación política de Cartagena, por medio del fortalecimiento de la democracia y del desarrollo humano.

Esta, esperamos que sea la primera cohorte de muchas por venir. Tenemos el objetivo de formar un amplio grupo de personas que nos ayuden a conformar una masa crítica de líderes transformadores. Estamos convencidos de que éste es el camino, y que los 430 postulados que han mostrado interés por participar de la transformación de la ciudad, nos auguran un futuro promisorio, y son la esperanza de que Cartagena, en palabras de Gabo, no será una estirpe condenada a cien años de soledad, sin una segunda oportunidad sobre la tierra.

Quiero extender también mis agradecimientos al grupo de profesores y facilitadores que acompañarán el proceso de formación. En ustedes está cargada la gran responsabilidad, no sólo de abordar los contenidos y generar las capacidades de los participantes, sino de formar a través del ejemplo, como líderes que ayudan a transformar la ciudad desde la educación.

La Universidad Tecnológica de Bolívar comparte con todas las instituciones aliadas la preocupación por la situación de la ciudad. En este sentido, además de trabajar con nuestros estudiantes por fortalecer las competencias democráticas y ciudadanas, hemos implementado programas y proyectos que de manera decidida aportan a este objetivo. Por mencionar algunos de ellos, recientemente inauguramos nuestro programa Académia de Liderasgo para Alumnos Sobresalientes – ALAS, por medio del cual fortalecemos las competencias de liderazgo entre un grupo seleccionado de estudiantes de diversas carreras a traves del ejemplo. Recientemente, realizamos en alianza con Caracol Radio y la W Radio el Debate por la Alcaldía de la ciudad “Argumentando país” por medio del cual se realizó un ejercicio de formulación de preguntas de la comunidad académica a los candidatos a la Alcaldia, con el fin de promover el voto informado entre los jóvenes y en general en la ciudad. Adicionalmente, participamos también en el Proyecto de modernización del Distrito de Cartagena, que busca plantear una estructura administrativa funcional y moderna para la Alcaldía de la ciudad. Estos proyectos, y muchos otros más, demuestran nuestro compromiso y proyección social, no solo en la formación, sino en la extensión universitaria.

La Universidad Tecnológica de Bolívar, Fundación Mamonal y Funcicar concibieron esta Escuela de Liderazgo como una estrategia para formar líderes trabajando en desde competencias relacionadas con el Ser, el Saber y el Hacer, por ello se diseñó el programa considerando tres componentes: 1) Un proceso de coaching liderado por Seres Consulting, 2) este diplomado con la UTB, y 3) El Laboratorio de Innovación Pública con Funcicar.

Específicamente el diplomado consiste en un programa de formación de 120 horas, con clases los martes y jueves, en nuestra emblemática sede Campus Casa Lemaitre, del barrio Manga; y dos días sábado en nuestra más moderna sede del Campus Tecnológico en Ternera.

Durante el diplomado se abordarán temas como: el liderazgo público, la ética aplicada, tallereres de negociación y de comunicación pública, la relación entre democracia, cultura y desarrollo, el sistema político colombiano, el acceso al poder público, políticas públicas y gobernanza, planeación para el desarrollo, finanzas públicas, Análisis de la situación de Cartagena usando cifras y estadísticas, la modernización de la Alcaldía de Cartagena, los procesos de contratación eficiente y rendición de cuentas, entre otros.

Como lo mencioné, esta primera cohorte esperamos se convierta en el pilar fundamental sobre el cual se cimente un proceso de transformación para la ciudad. Esperamos que la segunda cohorte se sume en enero próximo. Nuestro anhelo es poder consolidar una red de liderazgo público en la ciudad que nos permita fortalecer la comunicación entre los participantes; Reconocernos y aprovechar nuestras fortalezas para la cooperación y la colaboración; y finalmente, mantenernos actualizados de tal manera que la información compartida nos permita tomar mejores decisiones.

Luego de ser testigo del robo de las elecciones, Aureliano Buendía decidió irse a la guerra y de esta manera conocimos el discurrir de siete generaciones de los Buendía, esperemos que en pocos años, podamos recordar cómo era Cartagena cuando estaba sumida en el caos y la corrupción, y para entonces, hayan pasado completamente los tiempos en que la corrupción no tenia nombre sino que para reconocerla bastaba señalarla con el dedo.

Muchas gracias.




jueves, 24 de octubre de 2019

Semana Caribe Universidad de Los Andes

Universidad de Los Andes, 7 al 11 de octubre de 2019

Palabras apertura de exposición de la fototeca histórica Cartagena de Indias.

Ante todo, quiero extenderles un caluroso saludo en nombre de nuestro Rector Alberto Roa Varelo, quien por encontrarse fuera del país no pudo acompañarnos el día de hoy. Nuestros agradecimientos a la Universidad de Los Andes, al Rector Alejandro Gaviria, al Vicerrector Académico Carl Langebaek, al Vicerrector de Desarrollo y Egresados Eduardo Behrentz por invitarnos a hacer parte de esta Semana Caribe. Para la Universidad Tecnológica de Bolívar es motivo de alegría sumarnos a esta semana dedicada a celebrar el Caribe colombiano, en el marco de la alianza para el fomento de la educación superior de calidad para los jóvenes de la región, Pa’Lante Caribe.

La historia de la Universidad Tecnológica de Bolívar guarda ciertos paralelos con la fundación de esta, la Universidad de Los Andes. La UTB fue fundada por jóvenes inconformes y convencidos de que la educación era la mejor apuesta para el desarrollo. Fundada un par de décadas después que Uniandes, la Universidad Tecnológica de Bolívar inició clases el tres de marzo de 1971. Su fundación, hace ya casi 50 años, estuvo fuertemente incidida por el auge industrial representado en la construcción de la refinería de Cartagena y la consolidación de la zona industrial de Mamonal, a raíz de lo cual, es una universidad con fuertes vínculos empresariales. Nuestro Consejo Superior está constituido por representantes de los principales gremios económicos de la ciudad, ANDI, FENALCO, CAMACOL, Cámara de Comercio de Cartagena y ACOPI, con quienes trabajamos mancomunadamente por la transformación de la región.

En el contexto regional, nuestra institución enfrenta innumerables retos, pero sin duda uno de los más relevantes es el de lograr mejorar el acceso de jóvenes talentosos a programas de formación en educación superior pertinentes y de calidad. Mientras que la cobertura en Colombia es de casi el 53%, en la región apenas asoma al 33%, una brecha de más de 20 puntos porcentuales que pesa mucho como determinante del progreso de la región y que da cuenta de la importancia de encontrar mecanismos que faciliten la financiación de la educación superior.

Tenemos el compromiso, de formar profesionales integrales, ciudadanos globales, emprendedores e innovadores, capaces de comunicarse y de pensar críticamente para la transformación social y el desarrollo sostenible. Trabajamos por hacer que nuestro egresado se caracterice por su capacidad analítica y por proponer soluciones éticas y creativas a los retos de la sociedad actual a partir del desarrollo tecnológico, el rigor científico y el sello humanista de su formación integral.

Nuestra aproximación al desarrollo ha estado construida desde la perspectiva de Sen y Nussbaum en términos de entender que para tener ciudadanos libres es necesario generar en ellos las capacidades y competencias necesarias para tomar las decisiones que más se ajusten a sus aspiraciones de tener una vida plena y al disfrute de la cultura.

Es en este sentido, que desde la Universidad Tecnológica de Bolívar hemos asumido proyectos que ayudan no solo a impulsar esta idea del desarrollo, sino también su relación con la cultura. Como parte de este esfuerzo, se creó el Laboratorio de Investigación e Innovación en Cultura y Desarrollo (L+iD) que ahora cuenta con nodos en la Universidad de Girona y en la Universidad de Palermo y desde donde se han impulsado proyectos de emprendimiento cultural, metodologías para la identificación de activos culturales, patrimonio inmaterial, como es el caso de las fiestas de independencia, que celebramos hoy con esta exposición.

También hemos comprendido que como universidad de carácter tecnológico, debemos contribuir al desarrollo científico y tecnológico de la industria regional, aprovechando todas nuestras fortalezas y alineados con las apuestas estratégicas de la ciudad y la región. En este sentido, nuestra oferta académica aporta a la consolidación del sector turístico, la industria petroquímica y plástica, Logística y Portuaria, Agroindustria y el Diseño, construcción y reparación de embarcaciones navales. 

Estamos especialmente orgullosos, de que con relación a este ultimo sector mencionado, somos miembros fundadores de la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval Marítima y Fluvial – Cotecmar y somos además la única universidad no militar en Colombia que ofrece el programa de ingeniería naval, por medio del cual aportamos al fortalecimiento de las industrias en movimiento y en espacial a fortalecer las actividades marítimas y fluviales.

Durante nuestros 50 años de labores, hemos logrado formar mas de 21 mil profesionales que contribuyen al desarrollo local y regional. Nuestro compromiso con la educación de alta calidad es indeclinable, sobre todo en un contexto con inmensas necesidades como el nuestro. En Cartagena, tres de cada diez personas aún viven bajo la línea de pobreza monetaria, el 87% de nuestros estudiantes pertenecen a estratos 1, 2 y 3, el 40% usan Icetex para financiar sus estudios, por ello la UTB otorga más de 5 mil millones anuales en becas, descuentos y apoyos, el 60% son estudiantes de primera generación, el 79% de las instituciones oficiales de la ciudad están clasificadas en los niveles D y C, las categorías más bajas de las pruebas Saber 11. Por eso la UTB se convierte en un aliado de muchos jóvenes talentosos para romper los círculos de pobreza. En general, tenemos el inmenso reto de nivelar el terreno para que estudiantes talentosos, con desventajas claras en su formación básica y media, lo cual nos da una gran posibilidad de generar alto valor agregado. Ese es el reto y estamos convencidos, que alianzas como la del programa Pa’Lante Caribe, nos ayudarán en este propósito.

Muchas gracias.

Daniel Toro Gonzalez
Vicerrector Académico
Universidad Tecnológica de Bolívar


viernes, 27 de septiembre de 2019

Jhonnier y las campanas

El Universal, 27 de septiembre de 2019. (Link)

El 19 de septiembre, la comunidad universitaria se estremeció con el suicidio del estudiante Jhonnier Coronado Vanegas, de 19 años, nacido en Tame (Arauca). La prensa informó que Jhonnier padecía una aguda depresión; algunos medios señalaron que sufrió matoneo. Si así se demostrase, este lamentable evento debería generar una profunda reflexión en el sistema educativo.

Es cierto que la educación puede ser el arma más efectiva para romper el círculo de pobreza en la sociedad, pero el suicidio de este joven pilo nos envía un mensaje de urgencia: las presiones que enfrentan los estudiantes y su salud mental no son un problema menor, y deben ser atendidas con igual interés que el trabajo por lograr mayor cobertura, aumentar la calidad y reducir la deserción en las universidades.

Es una verdad de a puño que la educación superior en Colombia sigue siendo un privilegio. Según el Ministerio de Educación Nacional, en 2017 de cada 100 estudiantes graduados del colegio, solamente 52 lograron iniciar una carrera. Aunque esto representa un “avance notorio” frente a 10 años atrás, el reto no solo es superar los problemas de ingreso a la carrera: de hecho, solo la mitad de quienes logran matricularse se gradúan, esto es, de los 100 estudiantes que egresados de la secundaria cerca de 25 logran su objetivo de convertirse en profesionales.

Existe consenso que los principales retos del sistema de educación superior nacional son mejorar el acceso y la calidad, y aumentar la permanencia. En años recientes, los progresos han sido más claros en los dos primeros que en permanencia, donde aún existe una amplia brecha por cerrar. Colombia es el segundo país de América Latina con mayor deserción.

Sin embargo, no podemos dejar que, en el afán por incluir a más jóvenes en nuestro sistema educativo, contratar más profesores con título doctoral o publicar más investigaciones, se nos pasen por alto las condiciones de ingreso de nuestros estudiantes. Estas son, en esencia, muy diferentes, y es esta diversidad la que debemos considerar en las políticas de acompañamiento para que puedan ser egresados exitosos.

Ha llegado la hora de prestarles más atención a los programas que promueven la salud mental, a evitar el matoneo y alentar a los estudiantes a pedir ayuda. Es deber de las universidades proveer apoyo oportuno a quienes lo soliciten, respetar la dignidad y la confidencialidad.

Este episodio evoca el famoso poema del poeta escocés John Donne: “Ningún hombre es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”.

Las opiniones aquí expresadas no comprometen a la UTB ni a sus directivos.

*Vicerrector Académico UTB.

viernes, 5 de julio de 2019

El debate sobre el parqueo

El Universal 05 de julio de 2019 (Enlace)

Vuelve al ruedo la discusión sobre el servicio de parqueo en la ciudad, esta vez al recinto del Concejo de Cartagena con el objetivo de impulsar un proyecto de acuerdo. No obstante, hasta no contar con un Plan Maestro de Movilidad, seguiremos viendo cómo se toman medidas contradictorias, que poco o nada ayudan a mejorar la calidad de vida, como es el caso de la propuesta de bajar o limitar las tarifas de parqueo en el Centro Histórico.

¿Por qué es mala idea bajar las tarifas? La razón es la simple ley de la demanda: menores precios, mayor consumo. Disminuir o limitar los precios de las tarifas impulsa artificialmente la demanda por estacionamiento.

En un reciente estudio publicado en la revista Economía & Región por el profesor José Soto Martínez y otros colegas, se muestra que existe una disponibilidad a pagar de hasta 30.000 pesos por hora para disminuir los tiempos de búsqueda de parqueo. Esto indica que quienes tienen con qué pagar un estacionamiento en el Centro Histórico, tienen una disposición a gastar mucho más alta que lo que hoy se cobra.

Por una parte, ¿está bien que los dueños de los parqueaderos cobren la tarifa que quieran? En principio, las leyes de oferta y demanda deberían funcionar libremente en el mercado: en ese caso, sí. No obstante, desde el punto de vista de una política pública progresiva en la distribución del ingreso, sería deseable que los dueños de automóviles ayudemos a subsidiar otros modos de transporte más sostenibles, como el transporte público.

Por otra parte, se hace mucho énfasis en la regulación de parqueaderos privados, mientras que cientos de automóviles estacionan informalmente en el espacio público. Fomentamos la informalidad, el desorden y nuevamente dejamos pasar la oportunidad de generar ingresos para el Distrito que pueden ayudar a mejorar, por ejemplo, los andenes.

Cualquier forma de promoción del uso del vehículo particular, como la de bajar las tarifas de parqueo, es una contradicción respecto a la apuesta que la ciudad ha hecho para tener un sistema de transporte público organizado y digno. Por el contrario, hoy deberíamos estar promoviendo la peatonalización completa del Centro Histórico para lograr que quienquiera que tenga la necesidad o el deseo de ir, pueda hacerlo de manera segura y cómoda usando el Sistema Integrado de Transporte Masivo (Transcaribe), o yendo a pie o en bicicleta. En este sentido, la discusión sobre estos asuntos seguirá siendo recurrente y sin norte claro, mientras la ciudad no cuente con un Plan Maestro de Movilidad que oriente las decisiones en este tema.

*Vicerrector Académico, UTB

domingo, 31 de marzo de 2019

Oportunidades en inglés

El Universal, 29 de Marzo de 2019 (Enlace)
No es un secreto que los idiomas se aprenden con mayor facilidad cuando somos jóvenes. Investigadores como Shawn Loewen y Hayo Reinders señalan un período crítico para su aprendizaje, comprendido entre los dos y los trece años. Por ello, la enseñanza del inglés, especialmente en el colegio, puede convertirse en una estrategia efectiva para nivelar el terreno en la educación superior y la vida profesional, especialmente para estudiantes de las regiones donde escasean las oportunidades.
La competencia en inglés, al igual que otras como el razonamiento cuantitativo, la lectura crítica, la comunicación escrita y las competencias ciudadanas, son medidas por el Icfes cada año mediante las pruebas Saber Pro. Según los resultados de la última medición, en 2018 las disparidades entre regiones y departamentos son aún notorias y muy preocupantes cuando se comparan con Bogotá, que supera al resto de departamentos en todas las competencias.
Un aspecto para resaltar en la prueba de inglés es la amplia dispersión entre estudiantes de alto desempeño; en otras palabras, mientras los alumnos de menor puntaje consiguen resultados muy similares independientemente del lugar del país donde residan, las diferencias en esta competencia son muy amplias entre quienes obtienen mejores puntajes.
Lo descrito señala dos enormes retos para los próximos años en materia de aprendizaje del inglés: reducir las desventajas entre departamentos y capitales frente a Bogotá, y aminorar la dispersión entre los estudiantes más sobresalientes.
El dominio de una segunda lengua no es asunto de poca monta. Un estudiante destacado de cualquier región del país logra resultados similares a los mejores alumnos bogotanos en lectura, escritura o matemáticas, mientras que, en inglés, su puntaje es ocho puntos porcentuales más bajo. Diferencia que podría tener una gran repercusión para el resto de sus vidas.
Las menores oportunidades de estudio hacia el futuro ilustran los perjuicios que ocasionan estas brechas. Según el Icetex, las bajas competencias en segunda lengua son la principal causa de cuantiosas pérdidas de becas en el extranjero. Tampoco debemos olvidar que el dominio de una segunda lengua suele servir para discriminar durante los procesos de selección laboral.
Mejoras en la formación en inglés no solo aportan al cierre de brechas interregionales en resultados de aprendizaje, sino también a la remoción de una barrera que impide el despegue regional. En este sentido, los resultados de las pruebas Saber Pro son, más que un problema, un síntoma de la debilidad del sistema para proveer oportunidades.
Las opiniones aquí expresadas no comprometen a la UTB ni a sus directivos.
*Vicerrector Académico, UTB

viernes, 26 de octubre de 2018

Entre educación y catástrofe

El Universal, 26 de Octubre de 2018 (Enlace)

Preocupado por los acontecimientos de su época, en 1920, el historiador y novelista de ciencia ficción británico, H. G. Wells, afirmaba en su libro —de no ficción— El bosquejo de la historia, que "La historia humana se convierte cada vez más en una carrera entre la educación y la catástrofe".

La sentencia de Wells (considerado por muchos el padre de la ciencia ficción por obras como La guerra de los mundos, La máquina del tiempo y La isla del doctor Moreau) describe con bastante acierto la crisis en Cartagena, donde el fallido sistema educativo nos está llevando con avivamiento hacia la calamidad. El preocupante dictamen local se refleja en la desventaja educativa frente a otras ciudades de un país cuyo sistema educativo no es precisamente paradigma universal.

Aunque algunos aspectos muestran avances recientes (la cobertura, por ejemplo), hay otros, como la efectividad del sistema, en los que se tiene una deuda que se amplía más en todos los ámbitos. Esa deuda en efectividad se constata en los resultados de las pruebas Saber, examen que se aplica en distintos momentos del proceso de formación en la vida del estudiante.

Para conocer los rezagos en la efectividad del sistema, el más reciente Informe de Calidad de Vida, de Cartagena Cómo Vamos, aporta información esencial. Sus datos muestran que a medida que los estudiantes cartageneros avanzan en su proceso de formación, sus competencias en lenguaje y matemáticas empeoran, medidas por los resultados en las pruebas Saber entre los grados tercero, quinto y noveno.

Esto significa que con el tránsito por el sistema de educación básica, se reduce la proporción de estudiantes que alcanza niveles avanzados de dominio de las competencias. Esto se cumple tanto para colegios privados como para los oficiales. Ni hablar de los resultados en las zonas rurales. Tristemente, parece que con nuestro sistema educativo no estamos aportando al cierre de brechas sino a todo lo contrario, en un contexto donde los recursos invertidos en llevar a los niños a las escuelas se pierden en una mezcolanza de dejadez y corrupción.

Mucho se acude al lugar común según el cual en Cartagena faltan personas con cualidades de liderazgo, que sean críticas, reflexivas, y que cuestionen el statu quo. Por ello necesitamos salir de la impasibilidad que aletarga a unos pocos: aquellos que se lucran de una sociedad pasmada y sin norte.

La prolongada crisis local impone romper el ciclo que condena a la mayoría a una educación de baja calidad. La igualdad de oportunidades y la meritocracia deben primar en el sistema educativo, de esta manera lograremos darle una mano a la educación para sacarle una cabeza a la catástrofe.

domingo, 8 de julio de 2018

La mala educación

El Universal, 6 de Julio de 2018 (Enlace).

El mundo está cambiando a un ritmo que sobrepasa nuestra capacidad de respuesta, y en este contexto, las instituciones de educación superior (IES) tienen un reto mayúsculo: ampliar las oportunidades de formación de alta calidad.

De acuerdo con la mayoría de modelos del desarrollo contemporáneos, la educación representa un papel central en la construcción de nuestro futuro como sociedad; sin embargo, es claro que en muchos países y en especial en Colombia persisten rezagos de algunas regiones que deben ser superados, entre ellos, los relacionados con educación superior. Estas brechas pueden observarse actualmente tanto en cobertura como en calidad.

En cobertura, al cuantificar el número de estudiantes matriculados en IES entre 2010 y 2016, el Caribe participó en promedio con el 15,2% del total de matriculados, porcentaje que contrasta con su participación poblacional del 22%. Mientras tanto, Bogotá se consolidó como el centro educativo del país, con el 31,5% del total de estudiantes matriculados, pese a representar apenas un 16% de la población nacional. Este desbalance entre oferta y demanda indica que nuestra región es “exportadora” de estudiantes, mientras que la capital del país es “importadora” de talentos.

Entre los ocho departamentos de la región Caribe solamente Atlántico clasifica como un departamento que atrae estudiantes.

Este mismo fenómeno de rezago regional se observa respecto al número de IES, dado que en la región Caribe está aproximadamente el 15% del total, lo que sigue representando un porcentaje inferior a su participación poblacional del 22%. Al igual que en el caso de la matrícula, Bogotá lleva el liderazgo en porcentaje de IES, con 36% del total.

En calidad, la historia de las brechas interregionales se repite. De acuerdo con datos del Ministerio de Educación Nacional (MEN), a mayo de 2017, solamente 44 IES nacionales contaban con acreditación de alta calidad y, de estas, aproximadamente un 11% estaban en la región Caribe, mientras que un 48% lo estaban en Bogotá, lo que refleja importantes desbalances en la distribución geográfica de la calidad.

Como lo señala el Banco Mundial en su más reciente informe, si consideramos que los incrementos en cobertura sin calidad tienen poco impacto sobre el logro educativo y bajos retornos sociales, es necesario que los indicadores, tanto de cobertura como de calidad, avancen de la mano. Los habitantes de la región Caribe merecemos no solamente una amplia oferta de oportunidades, sino una oferta de alta calidad.